30 de mayo de 2007


ELECCIONES 2007: LA LIMITOCRACIA SE CONSOLIDA


Joan Oms

Diputado de Los Verdes
Portavoz de Els Verds- Opció Verda

 

La Limitocracia es la versión moderna de la democracia de los Nobles. La garantía de que el circuito de acceso a las Instituciones es limitado.

En efecto: llevamos ya muchos años aceptando como normal una aberración democrática como lo es que, abierto un proceso electoral y manteniendo sólo en funciones los cargos anteriores, se organiza una brutal asimetría de medios y oportunidades a las diferentes opciones que se presentan.

Ya en la transición y fruto de un híbrido entre lo antiguo y lo nuevo tuvimos la sorpresa de ver fuertemente potenciadas por la gran banca - por instituciones financieras internacionales (como la fundación Newman …y otras) - a una mezcla de los ex franquistas y los tardo-demócratas (CDS) y a un PSOE prácticamente invisible en los tiempos de la lucha más dura, en la Dictadura. Son ellos, y antes AP y luego el PP, junto a algunos nacionalistas conservadores periféricos, los que se llevan los favores económicos y mediáticos para ganar las elecciones.

La izquierda radical es liquidada y la reformista PC-PSUC, situada en los límites del testimonio lateral (estar para moderar lo que queda fuera).

En todos los ciclos electorales desaparece totalmente la igualdad de oportunidades, ante el electorado. Así se establece:

•  la auto-propaganda sistemática de las opciones que gobiernan, ocupando una parte muy importante del presupuesto público en auto-publicidad, para mantenerse en el poder. Eso se acentúa en el periodo pre-electoral.

•  La dotación económica avanzada y por voto obtenido a las opciones institucionales.

•  El reparto de los espacios de radio, tv y medios públicos, de forma totalmente desproporcionada (relación 10 a 1), y también de las horas y días de emisión, dejando a las otras opciones en horas de mínima audiencia.

•  El reparto de espacios para banderolas y pancartas, con los mismos criterios anteriores.

•  La organización de debates y exposiciones de programas, donde sólo participan las anteriores opciones institucionales.

•  El establecimiento del tope del 5%, para tener representación precisamente allí donde las opciones pequeñas y nuevas podrían llegar a acceder, como las municipales (en algún caso también autonómicas).

•  El establecimiento de unos niveles máximos de gasto, que se sitúa cientos de veces por encima de los presupuestos de las opciones modestas. Cantidades enormes que sólo pueden tener la vía de acceso de las donaciones ocultas y de los créditos negociados políticamente, según para quién, o por otras vías más espúreas.

•  Pero es más: incluso en el día de reflexión o el mismo día de las elecciones y- vulnerando la norma- se hacen las crónicas a toda página de los mítines y propuestas de los grandes, y las fotos de sus cabezas de lista. La imagen: la decisión está “entre esos”.

En definitiva, se culmina una discriminación informativa brutal y decisiva en la actitud del voto.

Todo ello es radicalmente contrario a un método democrático de contraste y ponderación popular y, con ello, las elecciones se convierten en una ceremonia electoral de la “nobleza” política y, más aún, de sus líderes estatales, deformando lo que se vota y el ámbito que se vota.

De nuevo, en esta campaña hemos visto todo eso y más aún: un ridículo balance de publicación en prensa PARA LAS OTRAS OPCIONES, equivalente a una décima parte de una página y un sólo día en toda la campaña, frente a páginas y páginas enteras para las opciones “nobles”. Sin olvidar las enormes vallas publicitarias de carretera y calles estratégicas de las ciudades (cuyo coste ya multiplica por 1.000 el presupuesto de los “pequeños”. Sin olvidar la capacidad de tapar y anular la sacrificada propaganda de los pequeños, que desaparecen rápidamente ante las pegadas profesionales horarias contratadas.

Todo ello comporta la pérdida absoluta de la necesaria igualdad de conocimiento de las diferentes opciones que se presentan ante el electorado, vulnerando la Constitución y la igualdad de oportunidades, y ello en algo tan decisivo como la elección democrática de las instituciones, que nacen bajo el signo de la manipulación y la marginación de la mayoría de las opciones.

TODO ESTO ESTÁ CONSOLIDANDO UNA CRÓNICA ESTAFA POLITICA Y UNA TERGIVERSACIÓN DE LA BASE DE LA DEMOCRACIA, HASTA CONVERTIRLA EN UNA SIMPLE….LIMITOCRACIA!

 


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