11 de abril de 2007
LOS VERDES PIDEN UNA LEY CONTRA LA VIOLENCIA EN EL TRÁFICO, QUE LIMITE MECANICAMENTE LA VELOCIDAD Y RESTRINJA EL TRÁFICO PRIVADO, ANTE EL AUMENTO DE VÍCTIMAS EN ACCIDENTES DE TRÁFICO
La implantación del carné por puntos supuso un paso adelante, en las restricciones a la violencia en al conducción automovilística y la reducción del número de víctimas mortales. La lentitud y parquedad en la aplicación de la retirada de puntos y la interiorización del coste de los puntos, por parte de la fracción de conductores más peligrosos (varones de entre 18 y 25 años) ha restado efectividad a esta medida. Todo esto, unido al hecho del incremento incesante en el uso del automóvil privado y en el transporte de mercancías por carretera, ha vuelto a evidenciar las limitaciones de una estrategia centrada en la conducta y en la responsabilidad individual del conductor.
Pretender atajar el problema con leves aumentos de las sanciones económicas o con campañas publicitarias, se ha demostrado como insuficiente. Es necesario abordar los siniestros de tráfico, no como accidentes, sino como siniestros violentos que tienen que ver con el diseño y fabricación de automóviles, con los estímulos institucionales (como, por ejemplo, el Plan Estratégico de Infraestructura y Transportes – PEIT) y con la impunidad de la violencia que ejercen muchos conductores.
Las campañas iniciadas por la DGT y las reformas aprobadas recientemente son claramente insuficientes, para la magnitud del problema. Los intereses de la industria del automóvil siguen siendo los que marcan el diseño de la política de transporte y de tráfico, en España. Buena prueba de ello es la negativa de la DGT - negativa ilegal, que recurriremos ante los tribunales, si es necesario - a entregar la información sobre la relación entre marca, modelo y siniestralidad, a solicitud de una pegunta parlamentaria del diputado de Los Verdes Francisco Garrido.
Frente a esta situación, Los Verdes volvemos a reiterar las propuestas ya realizadas con anterioridad: un plan de medidas contra la siniestralidad y la violencia en la conducción. Este plan contiene, entre otras, las siguientes propuestas:
Limitación mecánica del tope de velocidad a 120 kilómetros horas máximo.
Programa de revisión del parque automovilístico sobre criterios de seguridad.
Creación de un Instituto de Seguridad Vial.
Elaboración de un protocolo unificado (válido para todo el Estado y cuerpos de seguridad) y exhaustivo de recogida de datos, en atestados en siniestros de tráfico.
Elevación de la edad de conducir ciclomotores a 18 años y exigencia de carné de motocicletas.
Aumento de la fiscalidad del petróleo y de los vehículos de tracción motora.
Fomento del ferrocarril y el transporte público.
Ley contra la violencia en la conducción, que incluya un agravamiento de las penas (prisión para la conductas de riesgo grave, retirada de por vida del carné de conducir, incautación del vehículo, etc).
Con estas medidas, se podrían salvar miles de vidas humanas y evitar centenares de miles de lesiones graves. La sola limitación mecánica de la velocidad podría salvar la vida a más de tres mil personas al año, en España. Estas medidas también comportarían una disminución de la contaminación (que también es causa de morbilidad y de mortalidad) y de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, principal causante del cambio climático.
LOS VERDES