ECOLOGÍA POLÍTICA O ECO-FICCIÓN

La valoración de las elecciones Europeas se presta a muchas variables. Desde el análisis de la realidad, los resultados, los avances relativos y las situaciones en cada país… al balance global del estado de Europa y su resultado de conjunto.

Es importante no olvidar que estamos hablando del proceso europeo y sus perspectivas: de una UE con 500 millones de personas que puede jugar o no un papel de futuro hacia un nuevo modelo económico, ecológico, de relaciones internacionales…

Las valoraciones que sólo miran hacia “lo suyo” siempre tienden a olvidar que el papel de las opciones políticas no es el de sus intereses particulares sino el del avance del movimiento y de los cambios en su conjunto hacia los parámetros idearios que dan sentido a cada una de las opciones.

El avance hacia un modelo económico –ecológico- equitativo y solidario; el avance hacia un modelo de relaciones internacionales sinérgico con los grandes retos de la humanidad y capaz de superar ahora por ejemplo el cambio climático, el hambre y ganar la suficiencia y soberanía alimentaria en todo el planeta… son ejemplos de ello.

El resultado global nos acerca más a todo ello ¿sí o no? Cualquier análisis que obvie esta pregunta, esa valoración y esa respuesta constituye más el análisis de una secta o de la suma de intereses de autopromoción que otra cosa. Aunque resulte sorprendente cuando se miran las valoraciones hechas resulta : ¡¡que no hay ninguna alusión a ello!. ¿Que está pasando con la política e incluso con la “alternativa” que la autopromoción prima sobre el sentido real de las opciones públicas? ( y más aún las de cambio!).

El resultado contiene elementos preocupantes: la abstención sigue siendo la norma en proyecto global y tan decisivo como el devenir de la UE; las opciones conservadoras han aumentado su influencia y su mayoría numérica en el Parlamento; fenómenos fascistas siguen su curso a poco que tengan espacios de expresión y elección… los partidos socialdemócratas y socialistas pierden peso en relación a partidos mas clasistas y, efectivamente, hay un aumento real del espacio verde pero es un aumento que no es simétrico sino desigual y muy relacionado con las situaciones y crisis internas de cada país y no tanto - como sería importante que fuera - en relación a una propuesta global europea de cambio.

En Francia se ha producido un salto importante hacia delante, en Italia nos quedamos sin representación. En muchos otros países el resultado se mantiene o se producen ligeras variaciones al alza o a la baja.

Las valoraciones del resultado en Francia no deben olvidar que se dan en un contexto muy concreto: crisis general y previa del PSF, simplificación del mapa electoral con el fenómeno un Sarkozy y su llamamiento a enterrar el “mayo francés”, buena gestión de Daniel Cohn-Bendit -lider histórico del mayo francés- al sumar un factor de referencia contrapuesto a los dos anteriores configurando un resultado más allá de “lo verde”(al dar salida a los anti-Sarkozy y a la fuga socialista) y también – pero no en primer lugar – en la suma de colectivos pero sobre todo de movimiento socio-político verde. Daniel C-B expresa bien en su último artículo esa prima de contexto al llamar a ganar a Sarkozy en los próximos envites electorales y valorar menos el papel y exigencias de algunas siglas sin realidad detrás.

 

Pero en Italia, incluso con Mónica Frassoni como cabeza de lista, se queda sin Eurodiputados. Aquí nadie recuerda que para conseguir un resultado (como en Francia en otras ocasiones) había que hacer alianzas y que las alianzas sólo son negativas si diluyen la propia opción y su aportación, en este caso “La Verde”. Pero no hay menor aportación que la simple ausencia . Ahora, Italia aprueba el relanzamiento del programa nuclear ¡¡¡con un solo voto en contra!!!. Pero, atención: Francia, con todo su gran resultado verde, es el país más nuclearizado del mundo ( ¿dejará de serlo o es que los avances verdes no son eso?).

Fijémonos bien. Hay algunos análisis que, en primer lugar, no valoran el resultado global, en segundo lugar, no valoran el contexto de los resultados en cada país y en tercer lugar, extraen conclusiones generales sólo del ejemplo que creen que les es útil a su predeterminada valoración acorde a sus intereses particulares. Al modelo de “ secta verde ” se la suma ahora el simple oportunismo teórico. Las alianzas se han dado en todos los países y en función de las realidades y de las opciones de avance, también las opciones de ir solos en las elecciones, ello forma parte del análisis de las realidades y las alternativas. También de la necesaria sinergia y del interés de arrastrar a lo verde a los demás. Pero determinados “análisis “ olvidan todo ello.

Todavía peor resulta el caso de los análisis en base a resultados de otros países cuando en el propio no se ha hecho nada o peor aún, se han boicoteado las opciones posibles de avance como ha sido en nuestro caso, la máxima unidad posible con la Coalición Verdes /Ale en las Europeas. En ese caso, la valoración de “secta” es aún peor porqué resulta que se apunta a la victoria de Francia como propia cuando allí no ha “pintado” nada y sólo se “utiliza” ese avance para erosionar lo que no se ha hecho en tu propio país. Resultado: nos encontramos que no hay sólo un análisis de secta sino una manipulación de un avance externo para intentar sabotear más el proceso electoral posible interno en tu país y su gestión. La aberración es doble: actuar como secta y utilizar otros avances para erosionar el trabajo de La Confederación y auto-promocionarse con “todo” ello. La auto-promoción al límite de la simple inmoralidad.

En el Estado Español no hay, todavía, una crisis general del PS, y existe – a diferencia de otros países - un modelo de estado que - histórica y actualmente- ha cronificado la necesidad de recuperar derechos nacionales conculcados (en Paisos Catalans: Catalunya, País Valencià y Illes Balears; en Euskadi, en Galicia y en Canarias… como mínimo). Es una realidad incuestionable que se visualiza constantemente con una serie de formaciones nacionalistas de diferente tipo, decisivas y decisorias a nivel electoral e institucional (¿alguien cree que si eso fuera un invento tendría la dimensión que tiene?). Por otra parte, el ecologismo político ha vivido un proceso complicado de organización al tener muy difícil salida electoral y al contar, al mismo tiempo, con una mínima renta básica electoral que hace que cualquier sigla verde (con sólo colocar una papeleta electoral llamativa) tenga un rédito electoral. Ello ha hecho muy difícil diferenciar procesos reales de organización verde de simples listas fantasmas. Y eso se ha convertido en un factor más de dificultad al arranque electoral verde.

Veamos los datos: en el último ciclo electoral de Municipales, Autonómicas, Estatales... la Confederación de LV fue en solitario a buscar de nuevo una reafirmación electoral de espacio (después del ciclo con el PS para superar la etapa Aznar y comprometer a la izquierda mayoritaria con opciones verdes). El resultado de la opción electoral en solitario fue que, en general, no sólo no se avanzó sino que incluso hubo retrocesos. Los “fantasmas” de siglas verdes, a pesar del esfuerzo por evitarlo se presentaron de nuevo (y el resultado fue de 40.438 votos, un 0,16% al que sumar lo obtenido por las coaliciones en Barcelona, Valencia y Madrid por parte de la Confederación y 30.111 votos, un 0,12 % para las siglas fantasma). Un resultado decepcionante y viviendo por enésima vez la presentación de “listas fantasma” a pesar de todos los intentos de negociar incluso más allá de lo razonable. Ignorar esa realidad no sólo es un error político sino que es condenarse a repetir siempre más de lo mismo.

La nueva opción a las Europeas o era una Convención que pusiera en razón a “fantasmas de siglas verdes” e insolidarios y que ampliara la base de movimiento socio-político verde o era una alianza amplia por el cambio ecológico, social y derechos de los pueblos. La puesta en marcha, en ese contexto de reuniones paralelas al margen de los acuerdos y del marco común de la Confederación, revalidó de nuevo todo el papel a los personajillos de siempre que en vez de doblegar sus actitudes afirmaron mas sus posiciones hasta hacer de nuevo su candidatura esta vez utilizando los nombres directos de la Confederación y del Grupo Verde Europeo cuando no eran ni lo uno ni lo otro. Hondarribia que era el intento de “colocar” – fruto del trabajo en paralelo – a algunos advenedizos en Europa sólo sirvió para potenciar la candidatura fantasma de siempre y enterró la posibilidad de una Convención seria organizada por la Confederación de Los Verdes.

Quedó abierta la vía de la alianza amplia por el cambio ecológico y social , que sólo el hegemonismo de Izquierda Unida de un lado y el de Iniciativa per Catalunya, por otro impidieron que fuera una alianza mucho más amplia. Como correspondía a las necesidades objetivas del movimiento de cambio y el proceso Europeo (pensemos que todo el “voto verde” unido debía ¡multiplicarse por más de 3 para obtener resultado positivo y ello haciendo las cosas bien y en común!). Iniciativa per Catalunya también rechazó la posibilidad de la alianza Verdes/Ale que era la opción más coherente porque unía contenido con unidad y encaje directo con Verdes/Ale en Europa.

Hicimos una Coalición satisfactoria con variables de presentación desde el marco común. De manera que era posible presentarse en 11 Comunidades Autónomas como Verdes. Frente a esa opción positiva y efectiva tuvimos la candidatura con nombres falsos de siempre y el boicot de los promotores de Hondarribia una vez frustradas sus aspiraciones personales.

El resultado, más o menos el esperado, con la diferencia que Los Verdes gestionamos ahora 400.000 votos que ponemos a trabajar en Europa y que tenemos euro-diputado como coalición y tres co-diputadas que al final de la legislatura ejercerán de forma directa y un comisión política de coalición que gestiona las propuestas de cambio en los 5 años de legislatura.

Los datos: 400.000 votos para Europa de Los Pueblos – VERDES, sobrando 100 mil votos para el segundo eurodiputado y siendo la única formación progresista que aumenta y un 0,56% para la sigla falsaria LV-GVE… hay que tener en cuenta que ese resultado es el segundo peor en todas les elecciones europeas para candidaturas verdes “autónomas”. El peor fue en las del 2004 que fue de un 0,48% (0,44 LV-GV, 0,08 IV). O sea la diferencia con el peor resultado verde Europeo de todas las elecciones es de 0,08 = 8 centésimas y eso falseando y confundiendo nombres y siglas.

El resto de la historia es conocida. Los personajes que boicotearon el proceso, descansados de no hacer nada por lo verde en las elecciones, han programado una escuelita de verano. Recogen el resultado francés como si fuera suyo tergiversando la realidad aquí y, en nombre de la unidad, hacen un nuevo “chiringuito” que junto al de la Mesa (“única”) de Unidad de Cabal l y el Consejo de Unidad de Freijo… constituyen todo un sarcasmo sobre la palabra unidad. Menos del 15% de la Confederación en nombre de “la unidad” crean tres nuevos “chiringuitos” de personas que buscan sus intereses de autopromoción política personal al margen de las realidades de avance verde y de los cambios efectivos y de la organización de Los Verdes. Su baza principal la critica a la Confederación y su “actividad” política : la virtual por internet.

Por nuestra parte la vía emprendida es positiva tangible y será creciente :. concreción de Verdes/Ale en Europa y aquí como una alianza positiva por los cambios necesarios ; avance del Movimiento socio-político verde y del proceso serio de la Confederación con realidades de trabajo y aportaciones y crecimiento de calidad. Quedan definitivamente fuera del proceso verde, fantasmas verdes y eco-ficciones diversas que no han servido para nada más que para dificultar el avance verde real a nivel electoral, institucional, de Comunidades Autónomas y a nivel Confederal.,

Volvemos al principio: hay que mirar las cosas en razón al avance del movimiento en su conjunto. Del proceso social y político real por el cambio ecológico, social y por los derechos de los pueblos en una Europa común y una opción global. Avanzar en la realidad, en la opción verde y en las alianzas por los cambios. En el compromiso sinérgico de los movimientos con el cambio político y en el compromiso común con el avance de realidades alternativas de cooperativismo ecológico y social.

Unir simples intereses particulares ya sean de siglas, de grupitos o de determinadas personas es ir de la nada a lo peor. La ecología política, Los Verdes, Els Verds, Berdeak, Os Verdes, el PVE o los Verdes mundiales sólo tienen sentido si más allá de intereses particulares saben estar a la altura de contribuir a un movimiento de cambio global en su conjunto y aportan en todos campos realidades para hacerlo posible. En ello estamos y estaremos.

 

Joan Oms, portavoz Los Verdes, e-mail: joanoms@yahoo.es